Gran Hermano 2011. Aunque hubo dos nominaciones, las cosas picantes aún no sucedieron.
Aunque en la casa los participantes crean que la primera gala de eliminación llegará el próximo domingo, Gran hermano (Telefe) se reservó el dato de que el primer expulsado será elegido el jueves 30, cuando regrese a la conducción Jorge Rial. Anteanoche las primeras nominadas fueron Gisele y Rocío y la noticia sirvió para analizar comportamientos opuestos: la primera lloró y dramatizó hasta el hartazgo, la segunda se rió de su mala suerte.
Con Marley al mando hasta el regreso de vacaciones de Rial, GH marcó 19,3 y fue lo más visto del domingo. Los participantes realizaron el proceso de nominaciones en vivo y se notó el condimento que propone el cambio de reglamento en esta edición del ciclo, ahora que se incluyó el uso de cartas que favorecen y perjudican a los votantes.
Natalí, la santafesina a la que algunos encuentran parecida a Angelina Jolie, y Gisele, la morocha que en este tiempo se mostró como la mediadora de la convivencia, eran quienes la semana pasada habían obtenido los comodines que obligaban a acordar a quien nominar. La dupla resolvió dar sus votos a Tamara (la jujeña que baila en comparsas) y a Martín Pepa (pampeano, uno de los chicos bonitos del grupo). Pero Gran Hermano descubrió que ambas participantes revelaron su complot a Tamara, por lo que fueron sancionadas, con dos votos más cada una.
Por otra parte, justamente Pamela, quien recibió 7 votos, tenía en la manga la carta con la que transfería la mitad de sus votos a otro compañero y decidió dárselos a Rocío, la rubia aspirante a vedette y una de las protagonistas del juego por su carácter extrovertido.
Conocida la noticia de la nominación, Gisele se tiró al piso a lagrimear sin consuelo, como si le hubiese ocurrido una desgracia. Terminó siendo contenida por parte del grupo femenino y pidió a gritos no abandonar el “nido”. Lejos del dramatismo, Rocío dio una clase de cómo relativizar los “problemas” y no exagerar situaciones. Canchera, advirtió que lo que sea “será lo mejor”.
Entre las escasas novedades de la casa más famosa, ayer, al cierre de esta edición, ingresaba la compra semanal, que estuvo a cargo de Martín Pepa, poco conocedor de armado de presupuestos y necesidades domésticas. Cinco días atrás los 20 habitantes tuvieron que custodiar un reloj de arena que debía estar en funcionamiento constante durante 76 horas. No lo lograron y por eso contaron con la mitad del dinero dispuesto para la comida. Las novedades de las próximas horas quizá pasen por el mal humor y las peleas que ocasionará la falta de determinados alimentos.
Hoy y pasado mañana, a las 22. 30, se verá el debate, con la conducción de Mariano Peluffo. A más de una semana de comenzado el juego, el escándalo, las de-savenencias, los romances, las conspiraciones y las grandes revelaciones brillan por su ausencia. Lo picante que prometían las promociones, aún es deuda.