Las fiestas navideñas y de fin de año generan mucha charla previa entre familiares y amigos para preparar una buena mesa, donde pasarla bien y además, dar y recibir regalos y también, dar una buena bienvenida al año que llega.
Por eso, siempre hay posibilidades de cambiar y no estar atado a las mismas costumbres. Claro, algunas familias quizás no se atrevan a abandonar la costumbre del arrollado de la madre, el vittel thoné de una tía o tal vez, la ensalada de fruta única de la abuela.
En algunas regiones optaron por priorizar la sidra tirada, comenzar con un rico jerez y acompañarlos con pintxos de salmón ahumado o de tomate y pimientos o una increíble cazuela de mariscos con arroz azafranado.
¿Ya le está gustando la idea? Claro, es el encanto de la comida vasca. Según
Emiliano Roldán, del restaurante Laurak Bat, “la cocina vasca es muy noble y se destaca fundamentalmente por su sencillez”.
Emiliano, quien prepara ya unas tortillas españolas y unas gambas a la milanesa con salsa tártara para estas fiestas, la tradición vasca “permite disfrutar sabores autóctonos y tradicionales, por eso mucha gente la elige".
Laurak Bat significa (“cuatro en uno”, por las regiones vascas) y ofrece sus servicios en la ciudad de Buenos Aires desde hace más de 50 años y está ubicado dentro del centro vasco más antiguo de la Argentina, fundado el 13 de marzo de 1877.
Mariana Liciaga acompaña los dichos de Emiliano y considera que “ante tantas ofertas modernas y novedosas y el ritmo acelerado en el que vivimos paralelamente se está produciendo una revalorización de lo tradicional”.
Por eso, para Mariana, “hay quienes eligen este tipo de cocina con una identidad muy fuerte, donde prima la calidad de sus materias primas, con otros tiempos de elaboración y donde incluso las porciones llevan a compartir y disfrutar verdaderamente del sentarse a la mesa".
La chef Myriam Lazarte, reconocida por su paso por los restaurantes de los centros Asturiano y Vasco Francés, destaca en su oferta a los pescados, mariscos, arroces, cazuelas, paellas, además de algunos platos típicos como el pulpo español, ranas, cocochas, pimientos de piquillo rellenos o abadejo al pil pil,
Las posibilidades son muchas y dan la oportunidad de cambiar un poco y animarse. Estas ideas las impulsan Emiliano Roldán y Mariana Liciaga, dos jóvenes de 30 años que se hicieron cargo de la nueva concesión e introdujeron cambios en la estética de las instalaciones y la gastronomía de este restaurant ubicado en el centro vasco más antiguo de la Argentina, al 1144 de la avenida Belgrano.