Son una carta de presentación y un punto de contacto con los demás. Por eso, tenerlas cuidadas, prolijas y lindas es fundamental. Consejos para que, de manera sencilla y rápida, puedas ser tu propia manicura.
Primer paso. Quitar el esmalte de las uñas, en el caso de tenerlas pintadas. Lo conveniente es utilizar un quitaesmalte oleoso sin acetona, ya que es un producto muy agresivo y, muchas veces, puede generar alergias. Una vez que estén bien desmaquilladas, lavar las manos con agua y jabón y secarlas bien.
Segundo paso. Limar las uñas y dejarlas del largo deseado. A veces, es necesario cortar primero para emparejarlas. Hay que evitar usar limas de metal ya que dañan las capas de queratina: lo mejor es usar limas de cartón. Antes de finalizar, lo ideal es suavizar el borde limando en un solo sentido. De esta manera, se logra que no se descamen.
Tercer paso. Aplicar crema en toda la mano y ablandar, especialmente, la zona de la cutícula. Luego, con un palito de naranja hay que empujarlas hacia abajo y darle forma a la uña. No conviene cortarlas ya que luego crecen más fuertes. Los que sí se pueden cortar son los pedacitos de piel que sobresalen a los lados (padrastros). Enjuagar las manos con agua tibia y jabón nuevamente.
Cuarto paso. Sobre las uñas, que no deben estar húmedas, aplicar una capa de fortalecedor y dejarlo hasta que esté bien seco antes de aplicar el esmalte.
Quinto paso. Pintar las uñas con el color deseado. Para que quede parejo y perdure más tiempo, lo mejor es aplicar una capa bien fina, dejarla secar y, luego, aplicar otra un poquito más gruesa.
Uñas quebradizas y descoloridas
Lavar los platos o la ropa, usar el teclado de la computadora o, simplemente, ordenar la casa. Para todas estas actividades utilizamos las manos y exponemos a las uñas a agresiones de múltiples agentes externos. Todo eso hace que se vuelvan frágiles y quebradizas. Estas son algunas recetas caseras que te va a ayudar a tener uñas perfectas.
* Mezclá una cucharadita de aceite de oliva con una cucharada de gel de aloe vera. Aplicá la mezcla sobre las uñas con un algodoncito y dejala secar. Esto es ideal para evitar el resquebrajamiento.
* Si tenés las uñas muy amarillentas, ponelas en un recipiente con jugo de limón durante y cinco minutos. Sacalas, secalas e introducilas en leche durante cinco minutos más.