Autos en las veredas es la infracción más denunciada
Las fotomultas que hacen los vecinos El sistema por el cual la gente envía por mail faltas de tránsito lleva casi 5.000 actas labradas. Otros reclamos son por obstruir ochavas o bicisendas. Núñez, por los recitales, es el barrio que más denuncia.
Salir a dar una vuelta con el cochecito del bebé (o en bicicletas o con el changuito de las compras) y tener que bajar a la calle para esquivar los autos estacionados en las veredas es una fija en los barrios porteños. Y es lo que más molesta a los ciudadanos. O al menos, lo que más denuncian a través del sistema que permite a los vecinos enviar fotos de las faltas de tránsito para que el Gobierno de la Ciudad las convierta en acta de infracción.
A seis meses de la puesta en marcha del plan, la Dirección de Seguridad Vial porteña ya recibió 9.305 correos electrónicos de vecinos, de los cuales 4.691 fueron tramitados como acta de infracción . Los más denunciados son los vehículos particulares. El estacionamiento sobre las veredas es la falta más frecuente, con 937 casos. En la misma línea siguen las ochavas (698 faltas), la obstrucción de ciclovías (676) y garages (382).
El sistema es sencillo. “Los vecinos envían la foto de la infracción vía mail, y les pedimos que acompañen la información con sus datos personales: nombre, DNI y domicilio, para poder convocarlos en caso de que exista alguna controversia con el denunciado”, explica Matías Molinero, subsecretario de Seguridad Urbana del Gobierno porteño. Y esto es importante para evitar que a través de este sistema se canalicen enfrentamientos personales.
La aplicación del programa se apoya en el artículo 13 del Código de Faltas (ley 451), que dice: “La acción en el régimen de faltas es pública y corresponde proceder de oficio o por denuncia de particulares o funcionarios públicos”.
Además de las faltas que encabezan el ranking, hay casos que muestran la obstrucción de rampas o sendas peatonales, vehículos que se detienen en doble fila o en espacios en los que está prohibido estacionar, que circulan por carriles exclusivos o motociclistas sin casco, entre otras infracciones.
Para completar el procedimiento, ocho operadores del cuerpo de agentes de control de tránsito se encargan de verificar cada uno de los mensajes . “A veces faltan datos. También se coteja que la denuncia no esté duplicada con las que se registran a través de los diferentes sistemas que se utilizan en la Ciudad”, agrega Molinero.
Luego se labra un acta y se notifica la falta, y el infractor tiene la posibilidad de hacer un pago voluntario o bien, apelar e ir a la Justicia. “A diferencia de las fotomultas, lo que recibe el infractor es la notificación de que hubo una falta, y el vecino puede concurrir a la Dirección para ver la imagen. Sabe que la denuncia es de un vecino, pero jamás se difunden los datos de la persona que envió la foto”, aclara Molinero. Los agentes mantienen contacto vía mail con los denunciantes, para que puedan seguir la evolución del caso.
Es cierto, la cantidad de actas labradas a través de este sistema es poco representativa si se compara las 250.000 infracciones que se registran, en promedio, cada mes en la Ciudad. “Pero para nosotros es muy importante, porque nos sirve para tener referencia de lo que sucede en los barrios y así diseñar los operativos ”, explica el subsecretario. Y agrega: “Habitualmente nuestros esfuerzos están concentrados en el micro y macro centro de la Ciudad. Todas las semanas hacemos relevamiento de las zonas que más están denunciado, e implementamos operativos de saturación con dos móviles y ocho agentes”.
El barrio con más vecinos denunciantes es Núñez, con 773 actas. “Es un clásico y tiene que ver con el desborde que producen los recitales en la zona: las veredas se convierten en grandes estacionamientos”, justifica Molinero. Siguen Palermo (681), Belgrano (379) y Boedo (284). Mientras que el que registra más infracciones denunciadas es Palermo, con 1059. En segundo lugar queda Belgrano (584), y luego Núñez (308) y Villa Crespo (231).
Los jóvenes son los que más se engancharon con el nuevo sistema: los denunciantes tienen, en promedio 34 años. Y la mayoría son hombres: 86 %.