Bailando por un sueño. Ayer se supo el voto secreto de Graciela Alfano sobre las coreografías bajo la lluvia.
Anoche, bajo la lluvia (adentro y afuera del estudio), hubo récord de parejas sentenciadas en “Bailando por un sueño”, certamen de ShowMatch (El Trece, a las 22.30). Al cierre de esta edición, tras la revelación de los votos secretos de Graciela Alfano, se enfrentaban en el duelo Andrea Estévez, Sofía Pachano, Matías Alé, Paula Cháves, Belén Francese, Sofía Zámolo, Vanina Escudero y Fabio “La Mole” Moli, quien se mostró muy molesto por haber quedado -una vez más- sentenciado. 8 parejas sentenciadas.
“Bailemos bien o bailemos mal, siempre quedamos sentenciados -se quejó La Mole-. Estoy rabiado, caliente. Te muestran una cosa, te muestran los dientes, y después te mandan a guardar por la espalda. No quiero generar puterío, Marcelo. Cuando estemos solos te voy a decir por qué digo ésto”.
Tras las quejas sin destinatario/a claro/a, los enfrentamientos. Graciela Alfano explicó por qué había calificado con cinco a Vanina Escudero y la había enviado al duelo: “Tiene esa cosa de mirarme para el costado cuando voy a calificar. Esa cosa burlona me parece una falta de respeto. Hay que ponerle un límite. Soy parte de las personas que hemos construido el espectáculo de este país; espectáculo del que ellas (por las hermanas Escudero) quieren formar parte”.
Acto seguido, Moria Casán le mostró los colmillos a su compañera de jurado: “Pará con el acting, mamita”. Reina Reech se atajó ante un apronte de Alfano: “A mí no me digas nada. No te metas con quien no se mete con vos”. Y Moria, a Alfano: “No corresponde someter a una persona (por Vanina Escudero, que ya empezaba a hacer puchero) a este escarnio”. Y Alfano: “Si esta chica no se puede someter a este grado de estrés, me parece que tiene que dejar el certamen”.
Al rato, el jurado interpeló a la Mole. Reech le exigió: “Tenés que decir por quién te sentís traicionado. No podés involucrarnos a todos. Una cosa es que hables del jurado en otros programas y otra que digas algo en la cara de nosotros. Nos merecemos una explicación”. Así siguió una noche de duelos: de danza lluviosa y verbales.