NUEVA YORK. Creo que este hombre encontró la paz. A Cécile de France se le iluminan todavía más los bellísimos ojos cuando habla de Clint Eastwood, con una mezcla de timidez y admiración reverencial. Lo que dice la actriz belga adquiere un valor muy superior al de un simple cumplido cuando entra a jugar el contexto en el que se pone en juego la frase.
El ya octogenario actor y director, tal vez el último clásico genuino del cine norteamericano, se acercó varias veces en su prolífica carrera de los últimos años a la idea de la muerte, pero nunca de un modo tan explícito y concreto como en Más allá de la vida ( Hereafter ), cuyo estreno anuncia Warner para el jueves.
Así como Cécile de France sigue maravillada por el clima plácido y sosegado que -como es su costumbre- impuso Eastwood en el rodaje, aun para hablar de cuestiones tan delicadas, la prensa internacional convocada por la distribuidora del film para dialogar con el realizador no deja de sorprenderse por la sencillez elegida para justificar esta nueva elección creativa.
"En realidad, lo que me pasó con este proyecto es exactamente igual a lo que viene ocurriendo en los últimos años. Recibí un guión que me gustó mucho; me sentí atraído por los dilemas humanos planteados en el texto y empecé a imaginar qué actores podrían llegar a darle vida", dice un Eastwood relajado, a quien el paso del tiempo transformó hoy en una figura de aspecto algo frágil, pero que cobra entereza y autoridad cada vez que se entusiasma hablando de cine. Es el mismo Eastwood con quien este cronista había departido exactamente un año atrás en Los Angeles, a propósito del estreno de Invictus .
Y es el mismo, a tal punto que entre aquel film y el actual hay un común denominador: uno de sus protagonistas. "Lo que más me gusta de Matt Damon -dice Eastwood, como si hablara de un entrañable protegido- es que cuando aparece ante la cámara deja en claro que no está actuando. Se trata de una persona real que no tiene complejo alguno en encarnar a una persona real. Necesitaba contar con alguien como él para un personaje que no representa a alguien en particular. Al verlo, cualquiera de nosotros podría reconocerse en él".
Damon interpreta a uno de los tres personajes centrales de una historia original concebida por el inglés Peter Morgan ( La reina ). Todos ellos están unidos por haber afrontado experiencias límite ligadas a la muerte. Al principio, no se conocen, pero en algún momento sus vidas llegarán a cruzarse al influjo de esa experiencia.
George (Damon) es un trabajador portuario de San Francisco, que optó por una existencia de virtual aislamiento por negarse a aceptar sus innatas aptitudes de médium, a través de las cuales cuenta con la rara habilidad de escuchar las voces de personas fallecidas. Marie Lelay (Cécile de France) es una periodista y presentadora de TV, cuya exitosa vida en París acusa un vuelco absoluto luego de sobrevivir a un devastador tsunami en un exótico balneario de Asia, hecho del que Eastwood se vale para poner en juego un empleo intensivo de efectos especiales, algo típico en su filmografía. Y George McLaren (Marcus) es un chico de clase trabajadora londinense, al que un terrible accidente separa de su hermano mellizo y mentor.
"Admito que estoy metido en ese género de películas que hablan todo el tiempo de lo sobrenatural. Pero si todo lo que se dice aquí vale sólo para los que creen en el más allá, creo que no sería para nada interesante. Lo que creo que vale aquí es la posibilidad de disfrutar el encuentro entre personas con mucho en común y la paz compartida entre ellos. Toda la historia habla de pérdidas, de vínculos extraviados y de reencuentros", explica el realizador.
Para Eastwood, no hay relación entre el momento vital que le toca atravesar y el eje argumental de la película: "Si hubiese conocido una historia así hace 40 años, seguramente la habría filmado en ese momento. Pero la verdad es que los mejores guiones de toda mi carrera me llegaron en los últimos diez años. Siempre me preguntan por qué no hago más westerns y yo siempre contesto lo mismo: desde Los imperdonables no llegó a mis manos ninguna historia de ese tipo tan poderosa e imaginativa. Más allá de la vida , en cambio, sí lo es. Como en Million Dollar Baby, Cartas de Iwo Jima y Río M ístico, aquí se exploran diferentes dimensiones de la vida con una gran variedad de enfoques".
La única diferencia, agrega, es que esta vez se ocupa de las cuestiones sobrenaturales. "Mucha gente se siente atraída por esta clase de experiencias con fundamento. A veces se dan situaciones en las que, por ejemplo, una persona hace una llamada y otra desconocida, del otro lado, tiene la impresión de que algo así va a ocurrir, de que no podrían explicarse sólo a través de la ciencia. ¿Si creo en esas cosas? Soy de las personas que necesitan demostraciones bien visibles para creer. Pero en cuanto al más allá, hay ciertas cosas que no querría ver en este momento. Todavía es demasiado temprano", dice sonriendo, con un gesto que retrata su tranquilidad interior.
Seguramente, esa forma de ver la vida lleva a Eastwood a no pensar en el retiro, sino en la continuidad de la realización de un proyecto tras otro. El sucesor de Más allá de la vida es J. Edgar , la biografía de Hoover, la figura más poderosa de la historia del FBI, que interpretará Leonardo DiCaprio. "Crecí escuchando historias sobre los famosos G-Men y siempre me interesó la figura de Hoover, alguien obsesionado por conocer los secretos de todo el mundo, pero dueño de una vida llena de secretos", explica sobre un personaje rodeado de enormes controversias.
De allí en adelante, Eastwood espera seguir con la racha de guiones atractivos y no pensar en la jubilación, pese a que la idea rondó por su cabeza más de una vez. "Pero no lo tuve en cuenta demasiado. Hay directores que se retiraron muy jóvenes y disfrutan de esa situación; otros, que fueron retirados a la fuerza porque los tiempos cambiaron, como Frank Capra, y otros que siguieron hasta el final. John Huston hizo su última película en silla de ruedas y con tubos de oxígeno. Lo bueno es que no hay ninguna regla a la que estemos obligados. Y lo que más me gusta es trabajar."