Top 5: las decisiones de Cristina tras la muerte de Néstor Kirchner
En los últimos dos meses, la presidenta Cristina Fernández cambió el rumbo de su gestión.
En medio de las especulaciones sobre el futuro de su Gobierno tras el fallecimiento de su marido, la jefa del Estado tomó una serie de decisiones clave para el arco kirchnerista: se acercó al Fondo Monetario Internacional (FMI), evitó una condena pública a EE.UU. después del escándalo por el caso WikiLeaks, saludó a los referentes de la oposición en un acto oficial, creó el Ministerio de Seguridad ante el estallido de violencia por la toma del parque Indoamericano y presidió la reunión de la cúpula del PJ nacional en Olivos.
1-La misión del FMI para asistir al Indec
En medio de la negociación por el pago de la deuda con el Club de París, el Gobierno solicitó la ayuda del FMI para confeccionar un nuevo índice de precios al consumidor (IPC) a nivel nacional. Después de varios años de gestión, en los que el oficialismo condenó la intervención del organismo en la Argentina, la Presidenta pidió una “asistencia técnica” de los emisarios internacionales para el Indec, intervenido desde 2007 por el Secretario de Comercio, Guillermo Moreno.
Sorpresivamente, el ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró que el desembarco del Fondo significa “un salto de calidad en el nivel de la estadística local”.
La tensión con el organismo conducido por Dominique Strauss-Kahn se remonta a los primeros años de gestión de Néstor Kirchner. En 2005, el ex presidente decidió pagar al contado los US$ 9800 millones de deuda con el FMI.
2- Sin condena por el cablegate
El escándalo por la difusión de los cables de la embajada norteamericana pasó casi inadvertido para Cristina Kirchner. La mandataria, que había sido cuestionada por las autoridades EE.UU. en los documentos filtrados por WikiLeaks, evitó hablar públicamente del conflicto diplomático y frenó la avanzada de algunos líderes latinoamericanos, en especial, del presidente de Ecuador, Rafael Correa, para condenar explícitamente a EE.UU. en la XX Cumbre Iberoamericana, que se desarrolló en Mar del Plata el mes pasado.
El llamado de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, para disculparse con Cristina por el contenido de los cables y la intención de mantener las buenas relaciones con el gobierno de Barack Obama fueron las claves para evitar el reclamo impulsado por las países del eje bolivariano.
3- “La señora de enfrente lo saluda”
En la sede de YPF en Puerto Madero, Cristina Kirchner cambió críticas por gestos cordiales con las fuerzas no kirchneristas. Con un tono conciliador, la mandataria encabezó el acto de presentación del megayacimiento de la empresa petrolífera liderada por la familia Eskenazi. Antes de comenzar su discurso, la jefa del Estado saludó amablemente a los referentes del arco opositor que estaban sentados en primera fila. “Señor jefe de gobierno, no lo había saludado porque se había levantado. Mañana no diga que la señora de enfrente no lo ha saludado”, le dijo entre risas a Mauricio Macri.
Tras la presentación, la Presidenta bajó del escenario y saludó con un beso y un apretón de manos a cada uno de los dirigentes no oficialistas que asistieron al acto. El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, el senador por la UCR, Ernesto Sanz, y el líder del Pro, entre otros, recibieron el cordial recibimiento de la mandataria.
4- La creación del Ministerio de Seguridad
Los incidentes entre vecinos de Villa Soldati y ocupantes del parque Indoamericano que se produjeron en los primeros días de diciembre encendieron la alarma en Olivos. En el Día de la Democracia y los Derechos Humanos, Cristina anunció la creación del Ministerio de Seguridad, separado de la cartera de Justicia, y designó a cargo de esa área a la ex ministra de Defensa, Nilda Garré. En pleno conflicto con el gobierno porteño por la toma del predio del Sur de la Capital, la Presidenta envió su mensaje más duro desde la muerte del líder del kirchnerismo. Lanzó críticas contra Mauricio Macri, se disculpó con los países “limítrofes” por las declaraciones “xenófobas” del referente del Pro y , mediante ese anuncio, le quitó poder al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien hasta ese momento controlaba los movimientos las fuerzas federales de seguridad.
Días después, le dedicó un acto a un tema tabú del gobierno nacional: la inseguridad. La mandataria lanzó el “Operativo Centinela” para reforzar con gendarmes la presencia policial en el conurbano y cuestionó a los jueces por las excarcelaciones.
5- El operativo clamor en Olivos
La jefa del Estado reunió en el quincho de la quinta presidencial al consejo nacional del Partido Justicialista, hizo un balance de la gestión y dejó abierta la posibilidad para un nuevo mandato. Rodeada por los gobernadores del PJ, los ministros de su Gabinete y los líderes de la fuerza kirchnerista, la mandataria pidió “apertura y modernización” partidaria para lograr “la colaboración del resto de las fuerzas políticas”. “No quiero que el peronismo no sepa interpretar el momento histórico y perdamos esta oportunidad”, sostuvo.