Se levanta a las cinco de la mañana, a la misma hora en la que años antes se acostaba. Radio en las grandes ligas y funciones de stand up en la vida de una mujer que sabe bien hacia dónde y hasta dónde quiere ir
Úrsula Vargues ( @ursulavargues ) es de esas chicas que fluyen entre lo salvaje y lo delicado. La imaginamos triunfal yendo a una guerra tribal en Asia Central con una Kalashnikov en la mano, cachetes pintarrajeados de verde militar y municiones entre los dientes, y también la imaginamos a los saltitos aniñados en la campiña inglesa, recogiendo flores con pollera campana y peinado de dos colitas. Las dos cosas las haría con estilo. Úrsula tiene el don de la naturalidad para remedarse en cualquier escenario: pertenece al inventario de la televisión argentina en la última década, suma horas en el prime time de la radio, hace reír desde las tablas del stand up y corta la respiración cuando juega a seducir. Lo hace con esa dualidad que forjó entre la flexibilidad de la enseñanza Waldorf en la escuela primaria y la rigidez de un colegio alemán, ya en la secundaria.
Úrsula: Vale mucho más una actitud en una mirada y en una pose que sacarse toda la ropa delante del fotógrafo. Siempre tuve en claro que no hay que mostrar: hay que insinuar. No entiendo eso de desnudarse y punto. ¿Cuál es el mensaje, qué se intenta comunicar con eso?
Brando: A vos te lo ofrecieron de Playboy y dijiste que no. Y también quisieron que bailaras en el programa de Marcelo Tinelli, y siempre te negaste.
Úrsula: Me ofrecieron muchas veces hacer desnudos y hasta trascendió hace un par de años que había aceptado, pero fue mentira: nunca dije que sí. ¿Qué iba a ganar con eso? ¿Qué me aportaba? Es obvio que a cualquier mujer le gusta, y a mí también, hacer producciones sugerentes, que queden lindas, pero con un sentido claro. Me gustan las temáticas, y por eso este año acepté un ofrecimiento de THC (la revista de cultura cannábica) y ahora el de ustedes. El mensaje está bien dirigido.
Brando: Otra dualidad es que, a pesar de que todos te imaginan como una chica nocturna, en realidad madrugás de lunes a viernes.
Úrsula: Es algo muy particular, porque históricamente siempre empecé a funcionar mejor desde las 7 de la tarde: recién a partir de esa hora suelo tener mi madurez creativa. Y resulta que ahora mi vida cambió: ya sé que no se puede contar conmigo desde las 9 de la noche. Pero también estoy feliz de despertarme a las 5 y 25 puntual para hacer radio con Diego Scott ( @diegoscott ) y un grupo maravilloso en FM Blue (100.7). Estoy jugando en primera: yo no tenía mucha experiencia en radio, y esto es un aprendizaje maravilloso. Y también estoy rodeada de grandes actores en el stand up de los fines de semana (en Más te Vale Bar, Barracas). Es un lujo.
El lujo, sin vulgaridad, es Úrsula.
Por Leonardo Almanza
Fotos: Fernando Dvoskin
Estilismo: Adrián Fagetti